jueves, marzo 20, 2008

Cada vez me cuesta más moverme.
Estoy en mi cama y los huesos pesan.
Hace años que no me miro al espejo.
No me reconozco.
Mi espíritu se conserva joven, si tan sólo tuviera 30 años menos.
Le tenía terror a la muerte y ahora estoy cada vez más cerca de ella.
Me acompaña y se ha vuelto extrañamente mi amiga.
Recorro los pasillos de mi casona que ha pertenecido a la familia por generaciones en medio de la noche. El insomnio me hace deambular por los rincones de la casa, descalzo y en penumbras.
Jamás me di el trabajo de encender una lámpara de aceite, me produce más terror la oscuridad a medias que la absoluta. Es un trauma que tengo desde niño, cuando mis hermanos mayores me asustaban con velas, sonidos guturales y máscaras que ellos mismos hacían. Sólo con el fin de encerrarme en un cuarto y oírme gritar y llorar hasta dormirme.
Ahora, me despiertan las voces de mis abuelas, de Marietta y Catalina, de mi abuelo Giácomo a quien nunca conocí, pero extrañamente sé que es él.Me vienen a buscar.También Rosario, mi ángel, quien murió al caer de Josefina, su yegua hace ya incontables años.
Es imposible no dejar de mirarme las manos, sus grietas y manchas, las venas oscuras. Ahora tiemblan, sobre todo la izquierda. Mi favorita.
Comienzo a repasar toda mi vida, las cosas de las que me enorgullezco y de las que no, esas cosas que la mente trata de borrar, pero lamentablemente están ahí. A veces vuelven esos recuerdos a atormentarme.
Mi gran defecto: la envidia, mi gran pesar: mi buena memoria.
¿Hay que avergonzarse de las cosas que uno siente?
He tenido la capacidad de llegar a odiar, pero también de amar. La vida es para vivirla en forma intensa y qué mejor que vivirla a concho a través de las emociones?…aunque éstas no sean socialmente "puras"?
Me arrepiento de muchas cosas, pero jamás de haber sido infiel, no una, sino varias veces. Cuesta entender que los hombres separamos lo carnal de lo espiritual. Que cuando amamos, amamos, pero el sexo es otra cosa. Es nuestro instinto.
Quizás suene machista, pero recuerda, soy un octogenario viviendo sus últimos suspiros. La cama es mi sitio, donde paso más horas del día, tratando de leer, aunque las cataratas apenas me lo permiten.
Esta mañana apareciste.Venías con las botas embarradas y ataste tu caballo en el corredor de la entrada. Caminas igual que yo haciendo sonar las espuelas y con las piernas arqueadas.Eso me lo contó Julia, mi fiel sirvienta que tiene más años que el adobe de ésta casa.Yo sólo te recuerdo a mi lado, arrodillado y murmurando reproches. Con justa razón, claro.
Eres Rafael, mi único hijo varón….y bastardo, pues nunca te dí mi apellido. Viniste a decirme cuánto me odias, para luego irte en paz, pues ya te desahogaste. Fuiste producto de uno de las muchos arrebatos de calentura que tuve ya entrado en años.
La edad me volvió más lujurioso y más cara dura.Tu madre, una campesina de 21 años y yo, un viejo y en ése entonces, degenerado de 61.
El desfile de personas para verme decrépito fue sobrio…..sólo algunas personas, que creo me odian aún y vienen a verme con una sonrisa que esconden tras sus velos o sombreros.De pronto veo entrar la silueta de un adolescente.
Te reconocí de inmediato.
Clemente, eres tú quien me llevará?
-Perdóname, por favor, Clemente, eramos adolescentes…..yo nunca quise, te lo juro!!! - Teníamos sólo 14 años y Cecilia te amaba, no pude soportarlo….tu sabes, el primer amor, ése que nos enloquece.- Balbuceo...y continúo.
-Yo sabía que me volvería a encontrar contigo…….aunque esa vez me aseguré de darte varias estocadas y tirarte al río….yo mismo vi como te ibas aguas abajo flotando en la oscuridad de la noche. Yo mismo tomé de la mano a Cecilia y la subí a la fuerza al caballo, mientras ella gritaba y me golpeaba con todas sus fuerzas.Ella no era para ti Clemente, éramos de clases distintas. Siempre te recordé que tu eras hijo de sirvientes y Cecilia, mi adorada prima. Jamás iba a permitir eso. Ella era sólo para mi. Aunque fuera a la fuerza. Crees que no sé que ella igual te dejó entrar en su intimidad?, crees que no los vi cuando tú le besaste inocentemente en los ojos por que eran igual a los de tu madre?
Que cursilería.
Me iré al infierno, nunca supe manejar los celos y la envidia. Una bruja una vez me dijo que era eso lo que debía solucionar en mi vida para ir purificando mi alma.
He matado, si, he matado, estuve en la guerra y en peleas que acabaron muy mal. Pero Clemente no se lo merecía, pero lo hecho, hecho está. Clemente terminó muerto, Cecilia se casó con un fotógrafo inglés y se fue a vivir a Sudáfrica y yo me quedé en esta hacienda que sólo me recuerda mis malas acciones.
Nunca fui feliz.
Éste es mi propio infierno.
No me queda hacerme la víctima….sólo tengo que asumir que debo pagar por mis pecados.
Clemente me mira con dulzura, como si fuera mi nieto. Creo que esa mirada es mi castigo. Es restregarme en la cara mi perversidad.
Junto a Clemente aparece Rosario, Catalina, Marietta, Giácomo, Bartolo y mi única hija a quien llamé Cecilia, en honor a mi primer amor.Todos muertos.
Julia sostiene mi mano y reza. Un sonido de tormenta y viento aparece y una mancha en la pared comienza a aparecer, a agrandarse, se mueve de una pared a otra y escucho lamentos, miles de voces que gimen, mientras toda mi familia me mira, impávidos.
Siento que dejo mi cuerpo, que alguien me tira. La mancha negra se posa sobre mí y me empuja hacia abajo.
Y caigo...
Me tapo los oídos y grito, pero nada sale de mi boca.
Está todo en penumbras, como cuando mis hermanos me encerraban en el cuarto aquél.
Caigo varios metros por un túnel que ni quiero pensar si tiene fin. De pronto siento que alguien me sujeta por mi torso, siente mi pavor, mi pánico. Giro mi cabeza y es Clemente.
-Todos merecemos una nueva oportunidad, incluso tu.- Me susurra.
Lo miro bien y tiene alas gigantescas. Siempre he creído en los ángeles…quizás por que me adelanté a éste momento, sin siquiera imaginarlo.
Pierdo el conocimiento.
Y despierto en un espacio tibio y lleno de líquido……
…algo me empuja hacia fuera....

2 Comentarios:

Blogger Conny dijo...

Con razon se me hacia familiar...pero nunca esta de mas volver a leerlo...super buen cuento!!


saludos!!


lo saludare para el aniversario.

9:44 p. m.  
Blogger Spooky dijo...

Buen cuento. He leido tres posts de tu blog y señalo: es trampa!!, los periodistas escriben mejor por definición.

Jejeje :D

Me voy a leer para mañana. Adios!!

8:03 p. m.  

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